Salida de Adith Rafael Romero Polanco de la Unidad de Víctimas marca una nueva etapa en la entidad

Contexto oficial de la salida de Adith Rafael Romero Polanco de la Unidad de Víctimas

El Gobierno nacional oficializó la salida de Adith Rafael Romero Polanco como director general de la Unidad Administrativa Especial para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas, una de las entidades más relevantes del Estado colombiano en materia de atención a la población afectada por el conflicto armado. La decisión fue formalizada mediante un decreto expedido el 22 de enero de 2026 por el Departamento Administrativo para la Prosperidad Social, organismo al que está adscrita la entidad.

Este movimiento administrativo se da en el marco de las facultades legales que tiene el Ejecutivo sobre los cargos de libre nombramiento y remoción, figura contemplada en la normatividad vigente y ampliamente utilizada en los altos niveles de la administración pública. En ese sentido, la salida de Adith Rafael Romero Polanco de la Unidad de Víctimas responde a una decisión discrecional del Gobierno y no a un proceso sancionatorio o disciplinario.

La determinación marca un punto de inflexión en la dirección de una entidad que cumple un papel estratégico en la política de reparación integral, acompañamiento psicosocial y garantía de derechos para millones de víctimas del conflicto armado en Colombia.

Decreto del Gobierno nacional y facultades de libre nombramiento

De acuerdo con el decreto expedido el 22 de enero de 2026, la salida de Romero Polanco se sustenta en la potestad que tiene el Gobierno nacional para designar y remover a los funcionarios que ocupan cargos directivos de libre nombramiento. Esta facultad permite al Ejecutivo realizar ajustes en su equipo de gobierno conforme a criterios administrativos, políticos o de reorganización institucional.

El acto administrativo no incluye observaciones negativas sobre la gestión del funcionario saliente ni señala irregularidades en el ejercicio de sus funciones. Por el contrario, se limita a formalizar el relevo y a establecer las disposiciones necesarias para garantizar la continuidad del funcionamiento de la entidad.

En el mismo documento se dispuso que Rafael Osorio Pinto asumiera la dirección de la Unidad de Víctimas de manera temporal, mientras se define un nuevo nombramiento en propiedad. Esta decisión busca evitar vacíos de poder y asegurar que los procesos misionales continúen desarrollándose con normalidad tras la salida de Adith Rafael Romero Polanco de la Unidad de Víctimas.

Bre Rafael Osorio Pinto asume la dirección encargada

Con la salida de Romero Polanco, Rafael Osorio Pinto quedó designado como director encargado de la Unidad de Víctimas. Su rol será clave durante el periodo de transición, ya que deberá garantizar la continuidad de los programas y proyectos orientados a la atención, reparación y acompañamiento de la población víctima.

La dirección encargada implica asumir responsabilidades en un contexto institucional exigente, caracterizado por una alta demanda de servicios, limitaciones presupuestales y una constante presión social por resultados efectivos. La Unidad de Víctimas no solo administra recursos, sino que también articula acciones con múltiples entidades del orden nacional y territorial.

Uno de los principales retos de esta etapa será mantener la estabilidad administrativa y operativa de la entidad, al tiempo que se prepara el escenario para la llegada de un nuevo director o directora en propiedad, quien definirá las líneas estratégicas a mediano y largo plazo.

Balance de la gestión de Adith Rafael Romero Polanco

Antes de que el decreto fuera publicado oficialmente, Adith Rafael Romero Polanco ya había dado a conocer su salida a través de un mensaje difundido en sus redes sociales. En dicho pronunciamiento manifestó que dejaba el cargo con tranquilidad y satisfacción por el trabajo realizado durante poco más de siete meses al frente de la entidad.

Durante su gestión, Romero Polanco resaltó avances significativos en la recuperación de la confianza de las víctimas en las instituciones del Estado, un aspecto fundamental para el fortalecimiento de la política pública de reparación integral. Según explicó, estos avances fueron posibles gracias al trabajo articulado con su equipo y a una mayor cercanía con las comunidades afectadas por el conflicto armado.

La salida de Adith Rafael Romero Polanco de la Unidad de Víctimas se produce, por tanto, tras un periodo corto pero intenso, en el que se priorizó el diálogo institucional y la reconstrucción de la legitimidad de la entidad ante las víctimas.

Recuperación de la confianza y trabajo articulado

Uno de los énfasis de la gestión de Romero Polanco fue la recuperación de la confianza de las víctimas en el Estado, una tarea compleja debido a la histórica deuda institucional con esta población. Para ello, se promovió el trabajo articulado entre las distintas áreas de la Unidad y se fortalecieron los mecanismos de atención directa en los territorios.

La entidad avanzó en la mejora de sus procesos internos y en la optimización de la atención a las víctimas, buscando reducir tiempos de respuesta y mejorar la calidad del acompañamiento. Estos esfuerzos fueron destacados por el propio exdirector como uno de los principales logros de su administración.

En este contexto, la salida de Adith Rafael Romero Polanco de la Unidad de Víctimas genera expectativas sobre la continuidad de estas líneas de trabajo y sobre la capacidad de la entidad para consolidar los avances alcanzados.

Pronunciamiento público y agradecimiento al presidente

En su mensaje de despedida, Romero Polanco expresó un agradecimiento especial al presidente Gustavo Petro por haberle permitido formar parte del actual gobierno. Señaló que fue un honor desempeñar funciones dentro de lo que calificó como un proyecto político transformador, enfocado en la justicia social y el reconocimiento de los derechos de las víctimas.

Asimismo, anunció que continuará participando activamente en la vida política del país, reiterando su compromiso con el servicio público y con las causas sociales que han marcado su trayectoria. Estas declaraciones dejan claro que su salida de la Unidad de Víctimas no implica un alejamiento del escenario público.

La salida de Adith Rafael Romero Polanco de la Unidad de Víctimas se dio, por tanto, en un ambiente de respeto institucional y reconocimiento mutuo, sin señales de ruptura entre el funcionario saliente y el Gobierno nacional.

Impacto del cambio en la atención a las víctimas

La Unidad de Víctimas es una de las entidades más sensibles del Estado colombiano, debido al impacto directo de sus decisiones en la vida de millones de personas afectadas por el conflicto armado. Por ello, cualquier cambio en su dirección genera atención por parte de las organizaciones de víctimas, la sociedad civil y la opinión pública.

En este sentido, la salida de Adith Rafael Romero Polanco de la Unidad de Víctimas abre un nuevo escenario en el que será fundamental garantizar la continuidad de los programas y evitar retrocesos en la atención y reparación integral. El proceso de transición deberá ser gestionado con cuidado para no afectar la confianza de la población atendida.

El nombramiento del próximo director o directora en propiedad será clave para definir el rumbo de la entidad y para enfrentar desafíos estructurales como la ejecución presupuestal, la cobertura territorial y la articulación interinstitucional.

Una nueva etapa para la Unidad de Víctimas

El relevo en la dirección de la Unidad de Víctimas marca el inicio de una nueva etapa para la entidad, en un contexto político y social complejo. El Gobierno nacional enfrenta el reto de consolidar su política de atención a las víctimas y de avanzar en la implementación de medidas que garanticen verdad, justicia, reparación y no repetición.

Aunque la gestión de Romero Polanco fue breve, dejó planteados algunos lineamientos que podrían ser retomados o fortalecidos por su sucesor. La continuidad de estos esfuerzos dependerá de la visión y prioridades de la nueva dirección.

En conclusión, la salida de Adith Rafael Romero Polanco de la Unidad de Víctimas representa un cambio relevante en la conducción de una entidad clave para la construcción de paz en Colombia. La forma en que se gestione esta transición tendrá efectos directos en la confianza ciudadana y en la efectividad de la política pública dirigida a las víctimas del conflicto armado.