Crisis del transporte escolar en Sabana de Torres desata bloqueo y presión contra la Alcaldía

Crisis del transporte escolar en Sabana de Torres: padres acusan incumplimientos y abandono rural

Desde las primeras horas del día, la Troncal del Magdalena Medio amaneció bloqueada a la altura del puente La Gómez, en el municipio de Sabana de Torres, Santander. Padres de familia y estudiantes de la institución educativa El Tüí denuncian crisis del transporte escolar en Sabana de Torres y decidieron cerrar el paso vehicular como medida de presión ante lo que califican como una falta de respuesta efectiva por parte de la administración municipal frente al retraso en el servicio de transporte escolar rural.

La protesta no fue un acto aislado ni improvisado. Según los voceros de la comunidad, desde el mes de febrero esperan la puesta en marcha del servicio, sin resultados concretos. Las fechas han sido anunciadas y posteriormente aplazadas, generando incertidumbre entre decenas de familias campesinas cuyos hijos dependen exclusivamente del transporte contratado por la Alcaldía para poder asistir a clases.

Lo que comenzó como una inconformidad administrativa escaló rápidamente hasta convertirse en una Crisis del transporte escolar en Sabana de Torres, con implicaciones sociales, educativas y políticas que hoy generan cuestionamientos sobre la planeación institucional del municipio.

Padres de familia aseguran que cerca de 30 a 35 estudiantes del sector La Pampa deben desplazarse hacia el colegio El Tagüí, una institución rural ubicada a varios kilómetros por una carretera nacional que, según denuncian, representa alto riesgo. “No se puede ir en moto, es peligroso, y ningún bus quiere prestar el servicio ni pagando”, expresó una madre durante la manifestación.

Mientras tanto, los días pasan y el primer periodo académico avanza sin que muchos niños puedan asistir con normalidad.

Bloqueo en la Troncal del Magdalena Medio escala el conflicto

La decisión de bloquear la Troncal del Magdalena Medio tuvo un impacto inmediato en la movilidad regional. El puente La Gómez se convirtió en el epicentro de la tensión, afectando el tránsito de vehículos particulares, transporte de carga y buses intermunicipales.

La protesta visibilizó el malestar acumulado por la comunidad rural, que sostiene que la educación de sus hijos no puede depender de trámites contractuales demorados o de explicaciones históricas sobre cómo se ha manejado el transporte escolar en años anteriores.

La Crisis del transporte escolar en Sabana de Torres dejó en evidencia una fractura entre la administración y parte de la población rural, que percibe abandono y falta de prioridad frente a un servicio esencial.

Puente La Gómez, epicentro de la protesta

Durante varias horas, el paso estuvo restringido mientras delegados de la Alcaldía acudían al lugar para dialogar con los manifestantes. La imagen de estudiantes con uniformes escolares en medio de la vía nacional se convirtió en símbolo del reclamo: educación sin transporte es educación incompleta.

La presión social obligó a instalar una mesa de diálogo en la que participaron funcionarios municipales y representantes de los padres de familia. La exigencia fue clara: soluciones inmediatas, no nuevas fechas tentativas.

Estudiantes rurales pierden clases mientras se aplaza el servicio

Según la comunidad, los menores ya estarían perdiendo parte del primer periodo académico. La preocupación va más allá de la asistencia diaria; temen que el rezago académico afecte su rendimiento y permanencia escolar.

En sectores rurales, el transporte escolar no es un beneficio adicional, sino una condición indispensable para garantizar el acceso a la educación. Sin él, muchos estudiantes simplemente no pueden llegar a sus instituciones.

El retraso reiterado en la activación del contrato convirtió el tema en un debate político. Algunos ciudadanos cuestionan si existió planeación o si el proceso contractual comenzó tardíamente.

Alcalde defiende la gestión y anuncia inicio para el 16 de marzo

Ante la presión, el alcalde de Sabana de Torres se pronunció públicamente. En su intervención, explicó que históricamente el transporte escolar en el municipio no inicia en enero o febrero, sino en el tercer mes del año.

El mandatario presentó un recuento de fechas pasadas: en 2017 comenzó en julio; en 2018, en abril; en 2019, en mayo; en 2020, en marzo; en 2022, en mayo; y en 2024, también en mayo debido a bloqueos relacionados con regalías. En 2025, señaló, inició el 23 de febrero.

Según el alcalde, el proceso contractual ya avanza y el servicio oficial comenzaría el 16 de marzo, garantizando cobertura durante el resto del año. Sin embargo, la explicación no logró disipar completamente las críticas.

Para muchos padres, la comparación histórica no resuelve el problema actual. La Crisis del transporte escolar en Sabana de Torres no se mide por lo que ocurrió hace diez años, sino por el impacto inmediato en los estudiantes que hoy no están asistiendo a clases.

El historial de retrasos en el transporte escolar del municipio

El recuento presentado por la administración abrió un nuevo debate: si el inicio tardío ha sido una constante, ¿se trata de un patrón estructural que no se ha corregido?

Analistas locales consideran que el problema podría estar relacionado con tiempos de contratación, disponibilidad presupuestal y procesos administrativos que se repiten cada año sin una planificación anticipada suficiente.

La discusión ya no es solo operativa, sino política. La educación rural se convierte en un termómetro de la gestión pública.

¿Problema estructural o falta de planeación administrativa?

La pregunta que surge entre la comunidad es directa: ¿la demora es inevitable o responde a falta de previsión?

Si el municipio conoce que el calendario escolar inicia en enero, ¿por qué el transporte comienza tradicionalmente en marzo o incluso mayo? La Crisis del transporte escolar en Sabana de Torres pone sobre la mesa la necesidad de revisar los modelos de contratación y la priorización presupuestal.

Para líderes comunitarios, la solución no puede depender cada año de bloqueos y protestas. Se requiere una estrategia estructural que garantice continuidad desde el primer día de clases.

Acuerdos temporales tras el diálogo, pero persisten dudas en la comunidad

Tras varias horas de negociación, se acordó implementar un transporte provisional mientras entra en funcionamiento el contrato oficial. Esta decisión permitió levantar el bloqueo y restablecer el tránsito vehicular en la Troncal del Magdalena Medio.

La medida fue recibida con alivio parcial. Aunque representa una salida inmediata, no elimina las dudas sobre la estabilidad del servicio en el futuro.

La Crisis del transporte escolar en Sabana de Torres dejó una lección clara: la comunidad rural está dispuesta a ejercer presión cuando percibe que los derechos de sus hijos están en riesgo.

Transporte provisional mientras avanza el proceso contractual

El compromiso de la administración es que el 16 de marzo inicie formalmente el servicio durante todo el año escolar. El alcalde aseguró que el transporte quedará garantizado para el sector rural.

Sin embargo, el episodio ya generó un desgaste político. La imagen de una vía nacional bloqueada por estudiantes evidencia el nivel de inconformidad acumulada.

El reto ahora será reconstruir la confianza entre la Alcaldía y la comunidad educativa. La educación rural no solo depende de aulas y docentes, sino también de condiciones logísticas que permitan el acceso efectivo.

Lo ocurrido en Sabana de Torres no es un hecho aislado en Colombia. En múltiples municipios, el transporte escolar rural enfrenta retrasos recurrentes por trámites administrativos o dificultades presupuestales.

Pero en este caso, la movilización logró acelerar respuestas y compromisos concretos. Queda por ver si el 16 de marzo marcará el fin del conflicto o si, por el contrario, la polémica continuará alimentando el debate político local.

Por ahora, la vía está despejada, los estudiantes esperan volver a clases con normalidad y la administración enfrenta el desafío de cumplir su palabra.