Robos a mano armada en Barrancabermeja golpean zona urbana y rural
La inseguridad vuelve a encender las alarmas en el distrito petrolero. En menos de 24 horas se registraron al menos tres hechos delincuenciales que mantienen en alerta tanto a habitantes del casco urbano como de la zona rural. La seguidilla de asaltos evidencia un preocupante panorama que hoy tiene a la comunidad exigiendo respuestas concretas y acciones inmediatas por parte de las autoridades.
Los recientes robos a mano armada en Barrancabermeja no solo ocurrieron en sectores concurridos, sino también a plena luz del día, aumentando la sensación de vulnerabilidad entre los ciudadanos. Comerciantes, trabajadores y residentes coinciden en que la delincuencia parece actuar con mayor audacia, incluso en puntos estratégicos de la ciudad.
El primer caso que encendió las alertas ocurrió el pasado sábado en el barrio La Floresta, donde un motorizado fue interceptado por delincuentes que le hurtaron un morral con su computador portátil, accesorios de oro y dinero en efectivo. Sin embargo, lo que parecía un hecho aislado terminó convirtiéndose en el inicio de una cadena de asaltos que hoy preocupa a todo el distrito.
Asalto armado frente al parque Simón Bolívar quedó grabado en cámaras
Uno de los episodios más recientes se registró la mañana del miércoles 25 de febrero, sobre las 10:15 a.m., en la comuna uno, frente al parque Simón Bolívar. Allí, un robo al interior de un restaurante generó momentos de tensión entre clientes y trabajadores del establecimiento.
Las cámaras de seguridad captaron el paso a paso del delito. En las imágenes se observa cómo un hombre desciende de un automóvil blanco que se detiene frente al local. El sujeto se aproxima a la entrada principal, aparentemente verificando la presencia de su objetivo. Tras unos segundos, el vehículo se retira del lugar mientras el individuo rodea el establecimiento e ingresa por otra puerta.
Delincuente ingresó armado a restaurante en plena mañana
Ya dentro del restaurante, el hombre desenfundó un arma de fuego y se dirigió directamente hacia un ciudadano. Sin mediar palabra, le arrebató un bolso y en cuestión de segundos salió del lugar. Afuera, guardó el arma y caminó con aparente tranquilidad hasta abordar una motocicleta que lo esperaba para facilitar la huida.
El hecho ocurrió en una zona céntrica y altamente transitada, lo que aumenta la preocupación sobre la capacidad de reacción frente a este tipo de delitos. Testigos aseguran que todo sucedió en cuestión de segundos, dejando a los presentes en estado de shock.
Este episodio se suma a los recientes robos a mano armada en Barrancabermeja, que parecen evidenciar un patrón organizado y coordinado entre varios delincuentes.
Sospechan modalidad de marcaje en el ataque
Versiones preliminares indican que la víctima habría sido seguida previamente por el motorizado que aguardaba afuera del establecimiento. La hipótesis apunta a la modalidad de “marcaje”, una práctica delictiva en la que los criminales identifican y vigilan a su objetivo antes de ejecutar el hurto.
De confirmarse esta teoría, los robos a mano armada en Barrancabermeja estarían mostrando una evolución en la forma de operar de los delincuentes, quienes actuarían con planificación previa y división de roles.
Terror en el corregimiento El Centro: otro robo a mano armada al amanecer
Pero los hechos no terminaron allí. La mañana del jueves 26 de febrero, exactamente a las 7:00 a.m., cuando muchos habitantes apenas iniciaban su jornada laboral, se registró otro asalto en el corregimiento El Centro, en zona rural del distrito.
Dos hombres que se movilizaban en motocicleta llegaron hasta una tienda del sector. El parrillero descendió del vehículo, sacó un arma de fuego y se abalanzó sobre un hombre que se encontraba sentado en las afueras del establecimiento.
Parrillero intimidó con arma de fuego y huyó en motocicleta
El delincuente le arrebató, al parecer, un anillo y un teléfono celular, para luego huir junto a su cómplice con rumbo desconocido. El hecho ocurrió a plena luz del día y frente a varios habitantes del sector, quienes observaron con impotencia cómo se consumaba el robo.
Este nuevo caso confirma que los robos a mano armada en Barrancabermeja no distinguen entre zona urbana o rural. La sensación de inseguridad se ha extendido a corregimientos y barrios donde antes este tipo de hechos no eran tan recurrentes.
La comunidad del sector expresó su preocupación, señalando que la presencia policial es escasa y que los delincuentes parecen aprovechar esa situación para actuar con mayor libertad.
Barranqueños exigen acciones urgentes ante la escalada de inseguridad
La seguidilla de asaltos en menos de un día ha generado indignación colectiva. Habitantes de distintos sectores coinciden en que salir a la calle con un celular visible o portar algún objeto de valor se ha convertido en un riesgo constante.
Los recientes robos a mano armada en Barrancabermeja han instalado el miedo en la cotidianidad. Comerciantes temen ser el próximo objetivo, mientras ciudadanos aseguran que la delincuencia parece estar un paso adelante.
Silencio de la Policía del Magdalena Medio aumenta la preocupación
Hasta el momento, la Policía del Magdalena Medio no ha emitido un pronunciamiento oficial ante los medios de comunicación sobre estos casos específicos. La ausencia de información concreta ha incrementado la incertidumbre entre la población.
La comunidad exige resultados visibles, capturas y estrategias contundentes que permitan frenar la ola delictiva. Algunos líderes sociales han pedido reforzar patrullajes, aumentar controles y revisar posibles fallas en los esquemas de seguridad.
Salir con el celular en la calle ya es un riesgo en el distrito
Más allá de las cifras oficiales, la percepción ciudadana es clara: la inseguridad está marcando la agenda diaria del distrito. Los relatos de víctimas y testigos reflejan una constante sensación de vulnerabilidad.
Hoy, los robos a mano armada en Barrancabermeja no solo representan pérdidas materiales, sino también un impacto emocional en quienes los padecen. El miedo condiciona rutinas, modifica comportamientos y afecta la tranquilidad colectiva.
Mientras avanzan las investigaciones y se espera un pronunciamiento oficial, la ciudadanía permanece atenta. La exigencia es contundente: acciones inmediatas y resultados concretos que devuelvan la confianza y reduzcan la creciente ola de asaltos que golpea al distrito.