Yolsabeth Durán: familia espera justicia tras casi 10 años y pide garantías antes del nuevo fallo

La familia de Yolsabeth Durán se prepara para una nueva etapa judicial, casi una década después del crimen de la joven médica que conmocionó a Barrancabermeja. Sus seres queridos esperan que la audiencia prevista para el próximo 2 de septiembre de 2026, a la 1:30 de la tarde, marque un nuevo capítulo en un proceso que ha estado rodeado de decisiones judiciales, cambios en la situación jurídica del acusado y una prolongada espera por parte de sus familiares.

De acuerdo con la información entregada por la familia, durante esta diligencia se realizará la lectura de un fallo condenatorio por el delito de feminicidio agravado dentro del proceso contra Diego Armando Amaya Pérez, señalado por los hechos relacionados con la muerte de la joven.

La expectativa de los familiares no esá únicamente relacionada con el contenido de la decisión judicial. También existe incertidumbre sobre lo que pueda determinar el juez frente a la situación actual del procesado, quien, según la información suministrada por la familia, se encuentra en libertad.

Yolsabeth Durán: una familia que lleva casi 10 años esperando justicia

El caso de Yolsabeth Durán se remonta a noviembre de 2016, cuando la joven médica desapareció en Barrancabermeja. La búsqueda terminó posteriormente con el hallazgo de su cuerpo, que fue encontrado enterrado en una vivienda ubicada en el barrio Miraflores.

El hecho generó conmoción entre familiares, amigos y habitantes de la ciudad, mientras las autoridades avanzaban en la investigación para establecer las circunstancias relacionadas con la desaparición y muerte de la joven.

Por estos hechos, Diego Armando Amaya Pérez fue procesado y en un primer momento recibió una condena por el delito de homicidio agravado. Sin embargo, con el paso de los años se presentaron nuevas actuaciones judiciales que modificaron el rumbo del proceso y la situación jurídica del acusado.

Para los familiares de Yolsabeth Durán, uno de los puntos fundamentales de la batalla judicial ha sido lograr que los hechos sean reconocidos como feminicidio. Esta ha sido una de las principales razones por las que han continuado acompañando el proceso y reclamando que se esclarezcan las responsabilidades correspondientes.

En 2022, Amaya quedó en libertad por vencimiento de términos, una decisión que produjo indignación entre los familiares y personas que durante años han acompañado el caso. La salida del procesado de prisión se convirtió en otro de los momentos difíciles para una familia que asegura haber tenido que esperar durante años para obtener una respuesta judicial definitiva.

La situación también alimentó las dudas sobre el avance del proceso y sobre las garantías que tendría la familia durante las siguientes etapas judiciales.

Familia de Yolsabeth Durán manifiesta preocupación

A pocos días de la audiencia programada para septiembre, los familiares expresaron nuevamente su preocupación por la situación actual de Amaya.

Según manifestaron a este medio, el procesado estaría en libertad y presuntamente podría encontrarse en Barrancabermeja. Esta información corresponde exclusivamente a una manifestación realizada por la familia y no ha sido confirmada oficialmente por las autoridades.

La preocupación de los familiares está relacionada principalmente con la posibilidad de coincidir con el procesado durante esta nueva etapa judicial y con las condiciones de seguridad que puedan existir alrededor de la diligencia.

Los seres queridos de Yolsabeth Durán esperan que las autoridades tengan en cuenta las circunstancias particulares del proceso y que se adopten las medidas que correspondan conforme a la decisión judicial que sea anunciada.

Para la familia, la espera ha sido especialmente difícil porque han transcurrido casi diez años desde los hechos que terminaron con la vida de la joven. Durante este tiempo han tenido que afrontar no solamente el duelo, sino también las diferentes etapas de un proceso judicial que no ha tenido una conclusión definitiva en los términos que ellos esperaban.

Por esa razón, la audiencia del 2 de septiembre representa un momento de especial importancia para sus familiares, quienes han insistido en que lo ocurrido no quede en el olvido y que la justicia determine las responsabilidades correspondientes.

¿Qué podría ocurrir después del fallo?

Uno de los principales interrogantes alrededor de la audiencia del 2 de septiembre de 2026 está relacionado con la situación jurídica de Diego Armando Amaya Pérez.

La lectura del fallo condenatorio informada por la familia podría generar nuevas determinaciones dentro del proceso. Sin embargo, cualquier decisión relacionada con una eventual orden de captura o una medida restrictiva de la libertad dependerá exclusivamente de lo que establezca la autoridad judicial y de las circunstancias jurídicas particulares del caso.

Por esta razón, no puede afirmarse anticipadamente que habrá una captura durante o inmediatamente después de la audiencia. La decisión tendrá que ser conocida oficialmente una vez se desarrolle la diligencia y el juez adopte las determinaciones correspondientes.

También debe tenerse en cuenta que las partes involucradas en el proceso pueden hacer uso de los recursos establecidos por la ley frente a las decisiones judiciales. Esto significa que, dependiendo de las determinaciones que se adopten, el proceso podría continuar en otras instancias.

La familia de Yolsabeth Durán mantiene, por ahora, la expectativa de conocer el contenido completo del fallo y las decisiones que puedan derivarse de este.

Más allá de las consecuencias jurídicas para el procesado, los familiares consideran que la audiencia será determinante para avanzar hacia el cierre de una etapa que ha estado marcada por años de espera.

Una historia que sigue presente en Barrancabermeja

El caso de Yolsabeth Durán permanece en la memoria de muchos habitantes de Barrancabermeja debido a las circunstancias de su desaparición y posterior muerte.

La joven médica se convirtió en el centro de una investigación que durante años generó atención en la ciudad y que posteriormente continuó en los escenarios judiciales.

Para sus familiares, mantener vigente el caso también significa preservar la memoria de quien era su hija, hermana y ser querido. Por eso, ante la proximidad de una nueva decisión judicial, decidieron nuevamente hacer pública su preocupación y pedir acompañamiento durante esta etapa.

El paso del tiempo no ha significado el cierre de las heridas para la familia. Por el contrario, cada nueva actuación judicial representa una mezcla de expectativa, incertidumbre y recuerdos relacionados con lo ocurrido.

Los familiares consideran que la atención de los medios de comunicación resulta importante para que la comunidad conozca el desarrollo del proceso y pueda hacer seguimiento a las decisiones que adopten las autoridades.

“Es el momento de hablar”

Después de años de silencio y de enfrentar el impacto emocional que ha significado el caso, los familiares decidieron volver a hacer pública su voz.

“Hemos luchado casi 10 años guardando nuestra salud mental, pero es el momento de hablar”, expresaron, al explicar las razones por las que decidieron compartir nuevamente su preocupación y sus expectativas frente a la audiencia.

La familia considera que hablar públicamente también es una manera de mantener vigente la memoria de Yolsabeth Durán y de evitar que el paso de los años haga que su historia pierda relevancia.

El acompañamiento de los medios de comunicación, según los familiares, permite que la ciudadanía conozca las diferentes etapas del proceso y esté atenta a las decisiones que se adopten en los escenarios judiciales.

La intención, aseguran, no es anticipar decisiones que corresponden exclusivamente a los jueces, sino pedir que el caso continúe teniendo seguimiento y que se conozcan de manera transparente las determinaciones que se produzcan.

Una audiencia clave después de casi una década

La audiencia prevista para el 2 de septiembre de 2026, a la 1:30 de la tarde, representa un nuevo capítulo para una familia que lleva casi diez años esperando justicia.

En esta diligencia se espera la lectura del fallo condenatorio por feminicidio agravado, según la información suministrada por los familiares. El contenido de la decisión y las medidas que eventualmente adopte el juez serán conocidos durante el desarrollo de la audiencia.

El caso de Yolsabeth Durán ha atravesado diferentes momentos desde noviembre de 2016. La desaparición, el hallazgo de su cuerpo, el proceso contra Diego Armando Amaya Pérez, la condena inicial por homicidio agravado y su posterior libertad por vencimiento de términos forman parte de una historia judicial que todavía genera interrogantes.

Ahora, la atención vuelve a centrarse en los tribunales. Los familiares esperan que esta nueva etapa permita avanzar en la búsqueda de justicia y que las autoridades determinen las consecuencias jurídicas que correspondan de acuerdo con el fallo.

Mientras se acerca la fecha, la familia mantiene su llamado para que se garantice el adecuado desarrollo del proceso y para que se tengan en cuenta sus preocupaciones frente a la situación actual del procesado.

Después de casi una década, el nombre de Yolsabeth Durán vuelve a ocupar el centro de la conversación pública en Barrancabermeja. Para sus familiares, la próxima audiencia no representa solamente una actuación judicial más, sino la posibilidad de conocer una decisión que esperan desde hace años.

La diligencia será, además, un momento para que la ciudadanía conozca de primera mano qué determina la autoridad judicial y cuáles serán los siguientes pasos dentro de un proceso que aún puede tener nuevas actuaciones y recursos conforme a la legislación colombiana.

Por ahora, la expectativa permanece puesta en el 2 de septiembre de 2026, fecha en la que la familia espera que se conozca oficialmente el nuevo fallo y las determinaciones relacionadas con el proceso.