Restauración ambiental de Ecopetrol en el Magdalena Medio: 266 hectáreas recuperadas desde 2019
La recuperación ambiental del Magdalena Medio avanza con cifras concretas, inversión sostenida y aplicación de ciencia y tecnología. Desde 2019, Ecopetrol ha intervenido 266 hectáreas afectadas por antiguas prácticas de la industria petrolera que no corresponden a sus operaciones actuales, destinando cerca de 100.000 millones de pesos para devolverle a la tierra su capacidad productiva y ecológica.
El proceso no ha sido inmediato ni superficial. Se trata de intervenciones técnicas que combinan diagnósticos detallados, monitoreos certificados y aplicación de métodos biológicos para degradar hidrocarburos presentes en suelos y cuerpos de agua. Esta Restauración ambiental de Ecopetrol en el Magdalena Medio representa uno de los esfuerzos más significativos en materia de recuperación de pasivos ambientales en la región.
Las cifras reflejan un trabajo sistemático. Entre 2020 y 2025, solo en el campo Llanito se intervinieron seis terrenos con impactos ambientales no resueltos: La Tenaza, La Esperanza, Los Pinos, Cardales 15, El Tesoro Llanito 86 y Llanito 134. En conjunto, suman 28,24 hectáreas recuperadas mediante procesos especializados.
Ciencia y tecnología para recuperar suelos impactados por prácticas del pasado
El enfoque aplicado va más allá de remover tierra contaminada. La compañía ha implementado técnicas de fitorremediación y biorremediación mejorada, procesos que utilizan microorganismos especializados para degradar hidrocarburos en suelos y medios acuosos.
Estos métodos permiten acelerar la descontaminación frente a técnicas convencionales y garantizar que los niveles de contaminantes cumplan con los estándares ambientales exigidos por la normativa vigente. La Restauración ambiental de Ecopetrol en el Magdalena Medio se apoya en monitoreos fisicoquímicos certificados por el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEA), lo que da respaldo técnico al proceso.
En el terreno conocido como La Macarena, por ejemplo, de las 19 hectáreas intervenidas, 13 ya han sido recuperadas. Allí se desarrollan labores de delimitación, diagnóstico detallado y planificación de intervención, aplicando productos que facilitan la degradación de contaminantes mediante acción biológica controlada.
Fitorremediación y biorremediación mejorada en el campo Llanito
En el campo Llanito, las intervenciones han requerido tiempos prolongados de ejecución. En algunos predios, los trabajos de descontaminación se extendieron durante tres años para cubrir áreas cercanas a las dos hectáreas, equivalentes a aproximadamente 20.000 metros cuadrados.
Los propietarios relatan que el proceso fue minucioso y progresivo. Primero se realizó la identificación de puntos críticos, luego la remoción de materiales contaminados y posteriormente la aplicación de tratamientos biológicos para estabilizar el suelo.
La Restauración ambiental de Ecopetrol en el Magdalena Medio no solo busca limpiar la superficie visible, sino restablecer las condiciones químicas y biológicas que permitan usos productivos sostenibles en el tiempo.
Monitoreos certificados y cumplimiento de estándares ambientales
Cada fase incluye actas periódicas, supervisión técnica y verificación de resultados. En algunos casos, inmobiliarias encargadas de coordinar las obras levantaban informes regulares sobre los avances y compensaban económicamente a los poseedores de los predios durante la ejecución de los trabajos.
El seguimiento técnico permite comprobar que los suelos recuperados cumplen con parámetros ambientales adecuados para actividades agrícolas y ganaderas. Esta trazabilidad es clave para garantizar transparencia y confianza en el proceso.
Testimonios de propietarios: de terrenos contaminados a cultivos productivos
Más allá de los informes técnicos, la transformación es visible en los predios intervenidos. Un propietario del sector relató que, tras adquirir su finca hace aproximadamente dos décadas, detectó contaminación tanto en la fuente hídrica como en el suelo.
Las labores de descontaminación comenzaron alrededor de 2020 y se extendieron por varios años. Tras finalizar la intervención, el terreno volvió a ser productivo. Actualmente, el propietario cultiva aproximadamente 200 matas de plátano, 160 de piña oromiel y más de 60 matas de coco enano, con planes de ampliar la siembra.
La Restauración ambiental de Ecopetrol en el Magdalena Medio permitió que el suelo recuperara su fertilidad y estabilidad, abriendo nuevamente oportunidades económicas para las familias rurales.
Tres años de intervención en predios rurales
En algunos casos, la intervención tomó cerca de tres años continuos de trabajo. Las áreas fueron tratadas por etapas, retirando contaminación y aplicando procesos biológicos hasta alcanzar niveles seguros.
Durante ese tiempo, los propietarios acompañaron el proceso y verificaron que las labores se ejecutaran conforme a los acuerdos establecidos. Una vez culminada la descontaminación, pudieron retomar actividades productivas que habían estado limitadas o suspendidas.
Plátano, piña y coco: la recuperación económica tras la descontaminación
La reactivación productiva es uno de los resultados más tangibles. En zonas donde antes existían restricciones por presencia de hidrocarburos, hoy se observan cultivos activos y ganado pastando en humedales recuperados.
Algunos propietarios aseguran que los humedales fueron completamente restaurados y que actualmente el ganado puede ingresar a áreas antes inutilizables. La recuperación no solo tiene impacto ambiental, sino también social y económico.
La Restauración ambiental de Ecopetrol en el Magdalena Medio demuestra que los procesos de remediación pueden traducirse en sostenibilidad productiva cuando se ejecutan con rigor técnico y seguimiento continuo.
La Macarena y nuevos frentes de recuperación en 2026
El trabajo no se detiene. Para lo que resta de 2026, Ecopetrol proyecta recuperar 5,5 hectáreas adicionales en el Magdalena Medio, consolidando los esfuerzos iniciados en años anteriores.
En el sector La Macarena, continúan los trabajos de planificación e intervención, con énfasis en acelerar tiempos frente a métodos tradicionales y asegurar cumplimiento normativo.
5.5 hectáreas adicionales proyectadas para el Magdalena Medio
La meta de nuevas hectáreas recuperadas reafirma el compromiso de la empresa con la conservación ambiental y la operación responsable. La inversión sostenida y la aplicación de tecnología especializada buscan no solo mitigar impactos históricos, sino fortalecer la relación con las comunidades.
La región del Magdalena Medio ha sido históricamente un epicentro de actividad petrolera. Por ello, los procesos de recuperación ambiental adquieren una relevancia estratégica para garantizar ecosistemas sostenibles y suelos aptos para actividades agrícolas y ganaderas.
Con 266 hectáreas ya recuperadas y nuevos frentes en ejecución, la apuesta apunta a consolidar un modelo de intervención que combine ciencia, responsabilidad corporativa y acompañamiento comunitario.
La restauración de suelos no es un proceso inmediato, pero los resultados evidencian avances significativos. Donde antes había incertidumbre por contaminación, hoy emergen cultivos, ganado y fuentes hídricas estabilizadas.
El desafío hacia adelante será mantener la continuidad de los programas, fortalecer la transparencia en los procesos y asegurar que cada hectárea intervenida cumpla con los estándares técnicos y ambientales requeridos.
La recuperación del Magdalena Medio no solo implica cifras, sino confianza territorial. Y en esa dirección, los avances presentados hasta ahora marcan un precedente importante en materia de gestión ambiental empresarial en Colombia.